Historia.
Este museo originalmente era el
Palacio de Comunicaciones, el cual fue construido entre el año 1904 y 1911, es
la obra más importante del arquitecto italiano Silvio Conttri, quien dio con su
talento, forma a un paradigma de Palacio republicano, moderno en su estructura
y función, y que a la vez se servía de las viejas tradiciones arquitectónicas,
decorativas y de su carga simbólica.
Desde su inauguración en 1912, el
Palacio fue sede de la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas hasta 1955
año en que se terminó la construcción del nuevo centro de la SCOP en la colonia
Narvarte. En el Palacio permanecieron sólo la Administración Central de
Telégrafos y por cerca de veinte años, las zonas desocupadas del inmueble
quedaron casi en el abandono, hasta que en 1973 se instaló en ellas el Archivo
General de la Nación.
En 1981 el archivo se trasladó a
la antigua Penitenciaria de Lecumberri y por decreto del presidente José López
Portillo, el edificio fue destinado al Instituto Nacional de Bellas Artes para
crear el Museo Nacional de Arte.
El museo del telégrafo cuenta con
una arquitectura que en lo personal me pareció muy bella en primer lugar
tenemos el vestíbulo del museo, el cual nos da una idea y resumen de cómo se
originaron los telegramas, algunos ejemplos y cómo es que fueron enviados, nos
da un ejemplo de uno en clave morse, el cual tenía que ser decodificado por un
receptor y escrito para así su comprensión.
Recorrido.
El museo está dividido en la
sección de la exposición y una área interactiva donde puedes estar en contacto
con un telégrafo y enviar a un mensaje al otro lado de la habitación, además de
un aparto que demuestra la inducción magnética y otro que demuestra el experimento de Hertz.
La parte de la exposición está
dividida por épocas de desarrollo de las comunicaciones del país, no dejando de
lado la parte internacional donde se explica el comienzo de las
telecomunicaciones, por supuesto con el telégrafo de Samuel Finley Morse y el
primer mensaje telegráfico “What hath God Brougth!” (¡Qué nos trajo dios!).
Después se encuentra la historia
del desarrollo de la comunicación internacional, resaltando la instalación del
primer cable submarino que permitiera la comunicación telegráfica entre Europa
y América, gracias a los esfuerzos del empresario Cirus Field de la Atlantic
Telegraph Company, que acondiciono el barco de vapor “Great Eastern” con la
maquinaria y equipo más modernos para almacenar y lanzar el cable a través del
Atlántico.
Dejando la sección internacional
comienza el recorrido a traves del desarrollo mexicano de las
telecomunicaciones, comenzando por el 10 de mayo de 1849 con la concesión
otorgada a Juan de la Granja para establecer el telégrafo eléctrico el todo el
país.
En 1854 se contada con apenas 680
km de líneas, cinco oficinas públicas y once empleados, pero con el rápido
crecimiento de la red, ya en 1856 estaban intercomunicadas la ciudad de México,
Veracruz , Morelia, Toluca, Guanajuato, León y Guadalajara.
Avanzamos en la exposición y
llegamos a la época de Porfirio Díaz en su primera presidencia donde después de
la guerra y el triunfo del plan de Tuxtepec hizo reconstruir la red
telegráfica, esta decisión reflejo al nuevo país que se estaba creando después
de cincuenta años de conflictos.
La larga estadía de Porfirio Diaz
le dio la oportunidad de realizar algunos de sus grandes proyectos, entre ellos
el impulso de las comunicaciones logrando la intercomunicación de todo el país,
además de la creación de la Secretaria de Comunicaciones y Obras Publicas en
1891, el desarrollo de la red telegráfica, a la par de la expansión de
ferrocarril, los qe fueron signos evidentes de la modernización de un país.
Avanzando en la historia llegamos
a la época de construcción de un México moderno, en 1928 se instalan en México
las primeras tele-impresoras Siemens y en 1928 da inicio el servicio público de
radiotelegrafía con Europa. En este periodo se asiste al rápido desarrollo del
teléfono, que termina con el monopolio del telégrafo. Se crean los servicios de
larga distancia y aparece la telefonía inalámbrica, la radiodifusión y, en 1940,
el telégrafo facsímil.
Bajo el gobierno de Miguel
Alemán, en 1949 se nacionaliza el servicio telegráfico internacional y en 1952
se introduce el primer sistema de microondas. Más adelante, en 1957, comienza a
funcionar la telegrafía privada Telex (Teleprinter Exchange), cuyo uso se
propagaría en la administración pública.
En 1965 se consolida la Red
Federal de Microondas. Ese mismo año se efectúa el primer enlace indirecto con
el satélite “Pájaro Madrugador” del sistema Intelsatl.
Continuado el recorrido llega a
donde la era del telégrafo de Morse termina y empieza la nueva era de las
telecomunicaciones. En 1973 se instala en la administración telegráfica del
Distrito Federal, la primera central de computación automatizada digital. A la
que seguirán las de Guadalajara y Monterrey, iniciándose el servicio de
teleinformática. Las primeras redes de teleinformática a través de la Red
Federal de Microondas, entran en servicio en 1980 y dos años después comienza a
operar la fono telegrafía automatizada.
En junio de 1985, se lanza al
espacio el “Morelos I”, primer satélite exclusivo para el ámbito mexicano y en
noviembre del mismo año entra en órbita el “Morelos II”. El sistema Morelos sería
substituido en 1994 por los satélites “Solidaridad I y II”. Algunos años más
tarde entraría en operación el sistema de Satélites Domésticos Satmex, tercera
generación de satélites mexicanos. Esto llevo al sistema Morse a su
desaparición en 1992.

















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